Aunque varios bloqueos fueron levantados y algunas rutas comenzaron a normalizarse, los sectores afines a Evo Morales anunciaron que reforzarán las protestas contra el presidente Rodrigo Paz.

Los dirigentes cercanos a Evo Morales aseguraron que continuarán con las movilizaciones y los bloqueos de rutas pese al desgaste que muestran las protestas en distintas regiones del país. Desde el Chapare, principal bastión político del exmandatario, ratificaron la decisión de mantener la presión sobre el Gobierno hasta lograr cambios en el rumbo político y económico.

En los últimos días, varias carreteras fueron despejadas y comenzó a restablecerse parcialmente el abastecimiento de alimentos hacia La Paz. Sin embargo, la crisis de combustibles continúa siendo uno de los principales problemas para la población, con extensas filas de vehículos en estaciones de servicio y dificultades para garantizar el suministro en distintas zonas del país.

El presidente Rodrigo Paz sostuvo que la apertura de rutas responde a la disposición al diálogo y reafirmó que no aplicará medidas excepcionales ni operativos represivos para frenar las manifestaciones. El mandatario, que asumió el poder en noviembre pasado tras dos décadas de gobiernos de izquierda, atribuye la crisis económica a las administraciones anteriores y defiende su estrategia para estabilizar la situación.

Tras más de 40 días de protestas, distintos sectores sociales muestran señales de desgaste. Organizaciones campesinas y sindicales reconocen una menor capacidad de movilización, mientras persisten las consecuencias económicas y humanitarias de los bloqueos. Según entidades empresarias y del transporte, miles de camiones permanecen varados en las rutas y las pérdidas económicas ya superan los 2.000 millones de dólares.

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