La Central Obrera Boliviana decidió no participar de la mesa de diálogo convocada por el Gobierno de Rodrigo Paz y ratificó la continuidad de los bloqueos en todo el país.

La decisión fue tomada durante una asamblea general de la Central Obrera Boliviana (COB), donde representantes de distintos sectores sociales y productivos concluyeron que no existen las condiciones necesarias para iniciar una negociación con el Gobierno. Según expresaron, la respuesta oficial frente a las protestas estuvo marcada por operativos policiales y medidas de presión en lugar de instancias de diálogo.

Tras el encuentro, los principales referentes sindicales confirmaron que los cortes de rutas continuarán de manera indefinida. Desde las organizaciones movilizadas sostienen que la falta de avances en las conversaciones y el endurecimiento de la postura gubernamental profundizaron el malestar de las bases, que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

La medida cuenta además con el respaldo de organizaciones campesinas y rurales, que mantienen el control de importantes vías de acceso hacia La Paz. No obstante, ante el creciente impacto sobre la población, la COB autorizó la habilitación de corredores humanitarios para garantizar el paso de ambulancias, medicamentos, insumos hospitalarios y personal de emergencia.

La negativa de los sindicatos llevó al Gobierno a suspender por tiempo indefinido la mesa de concertación prevista para este fin de semana. Mientras el desabastecimiento de combustibles, alimentos y productos básicos se agrava en varias regiones, la crisis política y social ingresa en una etapa de mayor incertidumbre, sin señales inmediatas de una solución negociada.

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