Las protestas contra el presidente boliviano Rodrigo Paz escalaron este lunes en La Paz con saqueos, destrozos y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Durante la jornada, grupos de manifestantes intentaron avanzar hacia la plaza Murillo, donde se encuentran la sede del Gobierno y el Parlamento, arrojando piedras, petardos y cargas de dinamita contra los agentes antimotines, que respondieron con gases lacrimógenos. En distintos puntos de la ciudad también se registraron incendios y barricadas improvisadas.
Entre los edificios afectados se encuentran instalaciones del Tribunal Departamental de Justicia y estaciones del sistema estatal Mi Teleférico, algunas de las cuales sufrieron daños materiales y suspensión temporal del servicio. Además, comerciantes denunciaron saqueos y destrucción de puestos de venta en zonas cercanas a las protestas.
El departamento de La Paz permanece aislado desde hace casi dos semanas debido a los bloqueos de rutas impulsados por organizaciones campesinas y sindicales. El Gobierno acusa a Evo Morales de promover las movilizaciones como parte de un intento de desestabilización, mientras la Defensoría del Pueblo reportó agresiones contra periodistas y equipos de prensa durante la cobertura de los disturbios.
En paralelo, el canciller argentino Pablo Quirno rechazó las acusaciones de Morales sobre los vuelos humanitarios enviados desde Argentina. El funcionario aseguró que los aviones Hércules C-130 solo transportan alimentos e insumos para colaborar con la logística boliviana y negó la presencia de personal policial argentino en territorio boliviano.




