Los obispos de Bolivia pidieron superar la crisis social y económica con diálogo, unidad y fe. En un contexto de tensiones y polarización, instaron a priorizar el bien común y evitar la confrontación.
Durante el V Domingo de Pascua, el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, Aurelio Pesoa Ribera, destacó que la esperanza cristiana se mantiene incluso en tiempos difíciles. Señaló que la fe debe traducirse en acciones concretas que fortalezcan la comunidad y promuevan el bien frente a las problemáticas sociales.
Desde la Amazonía, Eugenio Coter advirtió sobre los efectos negativos de imponer intereses particulares, señalando que estas actitudes afectan la convivencia democrática. En esa línea, remarcó la importancia de buscar decisiones orientadas al bien común y no a beneficios individuales.
El obispo de Potosí, Renán Aguilera, hizo un llamado urgente a retomar el diálogo entre autoridades y sectores sociales. Alertó que las medidas de presión perjudican especialmente a las familias más pobres, mientras que el arzobispo de Santa Cruz, René Leigue, expresó preocupación por el desempleo, la crisis económica y las dificultades en el sistema de salud.
Finalmente, líderes eclesiales como Ricardo Centellas y Percy Galván insistieron en la necesidad de fomentar la fraternidad, la reconciliación y el entendimiento. Coincidieron en que Bolivia debe reencontrarse a través del diálogo y poner en el centro a las personas, especialmente a las más vulnerables.




