Bolivia evalúa regresar al mercado internacional de deuda con una nueva emisión de bonos en dólares, luego de cuatro años sin operaciones de este tipo y tras haber evitado recientemente un posible impago de su deuda externa.
El Gobierno, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, inició contactos con inversionistas a través de entidades como Deutsche Bank Securities y Santander, con el objetivo de medir el interés por un bono soberano de referencia en dólares.
El contexto internacional también favorece esta posible emisión. Los diferenciales de deuda en mercados emergentes han disminuido y la prima de riesgo de Bolivia se redujo a niveles no vistos desde 2020, según datos de JPMorgan Chase & Co.. Analistas consideran que esto refleja una mejora en la percepción de riesgo del país.
Desde noviembre, el Ejecutivo ha impulsado medidas como la reducción de subsidios a combustibles y el cumplimiento de pagos externos, lo que llevó a Moody’s Ratings a elevar la calificación crediticia de Bolivia y asignarle una perspectiva positiva.
No obstante, el país aún enfrenta desafíos importantes, como obligaciones de deuda por unos 2.300 millones de dólares este año y menores ingresos por exportaciones de gas. En este escenario, también se mantienen gestiones ante el Fondo Monetario Internacional para acceder a financiamiento adicional.
Expertos señalan que el momento es favorable para emitir deuda, aunque advierten que los inversionistas estarán atentos a la estabilidad económica y al avance de las negociaciones internacionales antes de comprometer capital.




